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miércoles, 17 de junio de 2009


Un muchacho le pregunta a su amada ¿Por qué estaba llorando?
Ella le dijo- No me preguntes porque lloro, porque ni yo sabre contestarte ni tu comprenderme. Hay deseos que se ahogan en nuestra alma de mujer, sin que los revele mas que un suspiro; ideas locas que cruzan por nuestra imaginacion, sin que mis labios puedan formularlas, fenomenos incomprensibles de nuestra naturaleza misteriosa, que el hombre no puede ni aun concebir.

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